POR: Dalia De León Adams
*Vuelve con sus abrazos al encuentro
con el otro.*
SUSANA ZAVALETA se presentó en el museo SOUMAYA para presentar lo que considera ser “un acto emocional” y “un ejercicio introspectivo”, humano y personal con su público. Por supuesto acudieron sus Fans, en un evento poco común, pero sincero y emotivo en el cual pudieron gozaron de un fuerte y largo abrazo por parte de la artista.
El evento ocurrió este viernes 16 de enero, en el Lobby del Museo ubicado en la Plaza Corso, durante el cual se presentaron inicialmente para darle apertura, una pareja de bailarines de danza contemporánea ataviados de blanco y rojo, quienes con su danza introdujeron a la actriz y cantante SUSANA SAVALETA quien se presentó portando un bello vestido largo con un delicado escote, de color blanco que enmarcaba perfectamente con la intencionalidad del evento que era el acto sublime de ABRAZAR.
Comenzó con una melodía armoniosa ejecutada en vivo, mediante la cual la estrella se reunió junto con sus admiradores, tras una brevísima entrevista con los periodistas, quienes la esperábamos también para dar fe de éste peculiar evento.
SUSANA SAVALETA tras de cierta concentración efectuada a través de suaves movimientos corporales, inició su cometido de ABRAZAR uno a uno a las personas que le esperaban emocionadas por recibir y brindarle su abrazo.


La consigna era clara, como se mostraba en algunos letreros en los cuales se podían leer los siguientes pensamientos:
Abraza a un desconocido
cada día, y tu vida va a cambiar.
Despierta a vivir.
Vuelve a abrazar.
Recuerda cómo dar
un abrazo sincero.
Desde mi corazón,
un abrazo para todos.
SUZANA ZAVALETA
Los abrazos, en su aparente sencillez, guardan una fuerza esencial que nace de lo más hondo de nuestra naturaleza humana. Son un lenguaje silencioso capaz de cruzar fronteras, culturas y palabras. Un acto intimo donde la emoción se expresa sin necesidad de voz. En ese encuentro de cuerpos habitan el consuelo, la empatía y la complicidad, como un un refugio que calma y repara. En tiempos marcados por la distancia y la virtualidad, el abrazo se vuelve un recordatorio vital de lo que somos, seres que necesitan del otro para sentirse completos, unidos por vínculos que sólo el contacto auténtico puede fortalecer. (nota de la difusora).
RP: María del Carmen Váquez.
RP: Vero

