

Contando con dos excelentes actores, me refiero a Marco Antonio García y Carlos Álvarez, la obra teatral EL ÚLTIMO TREN está por comenzar su ciclo de representaciones en El Foro de Las Artes del CENART, bajo la dirección escénica de Luis Ángel Gómez.
Ya inicialmente había sido representada en los Estados Unidos bajo el título de SUNSET LIMITED (Límite del amanecer) por “Steppenwolf Theatre Company” bajo la Dirección escénica de Glenn Davis y en México tanto por El Instituto Nacional de Bella Artes, como por el Teatro La Capilla, en nuestra Ciudad.
Título que según explicara su Director artístico actual, el Señor Luis Ángel Gómez, tiene una connotación especial, que alude a un tren que viaja desde la Ciudad de Nueva York al Estado de California, de ida y de regreso, en la Unión Americana.
La trama fue escrita por el dramaturgo estadounidense Cormac McCarthy, y ahora es presentada en nuestro país, bajo la traducción de Gerardo Capetillo Pasos. Obra teatral cuyo texto fuera escrito bajo los géneros realista y dramático, que posee un alto contenido filosófico, que invita a la reflexión de la vida, en su contexto existencial.

La narrativa presenta a dos personajes protagónicos “El Negro” interpretado magistralmente por el actor Marco Antonio García, y “El Blanco” caracterizada al mismo nivel histriónico por Carlos Álvarez.
Personajes quienes dentro de la ficción creada por MacCarthy, se encuentran casualmente un día cualquiera, justo en el andén del tren; es decir, desde donde uno de ellos está por arrojarse a las vías dispuesto a perder la vida, tras de haber viajado en lo que según sus planes, sería EL ÚLTIMO TREN.

-“EL ÚLTIMO TREN nos presenta un duelo de ideas entre un profesor nihilista, Blanco, y un expresidiario creyente, Negro, después que éste impidiera que aquél se suicidara arrojándose al paso del primer metro del día.
Negro lleva a Blanco “a salvo” a su casa y, a lo largo de la obra, intentará convencerlo de que la vida tiene un propósito. La desolación y la esperanza están encarnadas e las palabras y cuerpos de ambos personajes, permitiéndonos ser testigos de un trepidante enfrentamiento de visiones sobre la vida y la muerte.”- (nota en cartelera.)
Recordemos qué la teoría filosófica “nihilista” sostiene qué la vida está nula de cualquier propósito, valor, o significado, pues se mantiene en el absurdo de la existencia. Teoría que al parecer profesa el personaje de El Blanco.
Por otro lado, el perfil de “El Negro” es el de una persona muy religiosa o beata, quien comulga con la idea de qué existe un Dios omnisciente y omnipresente, quien decide el destino humano con dejos de sapiencia y virtuosismo.
El dramaturgo de ésta puesta en escena como a-priori menciono es el escritor estadounidense Cormac McCarthy, quien utiliza de cierta manera a sus dos personajes para mostrar la dualidad de la vida, las dos caras de la moneda desde una perspectiva existencial, enfrentando a sus personajes a un duelo de palabras bajo circunstancias extremas, vistas desde idiosincrasias filosóficas muy diversas.
Cormac McCarthy (1933-1923) fue un escritor estadounidense ganador del Premio Pulitzer de ficción por su obra «La carretera» y del National Book Award por “Todos los hermosos caballos”.
Los diálogos muy bien estructurados son parte de éste juego retórico, en donde la emotividad y la angustia de uno (el Negro) por salvar al otro bajo halos de fe, lo enfrenta queriéndolo hacer recapacitar ante el intento de suicidio.
Por otro lado el Blanco, se mantiene renuente ante la promesa de extinguir una vida que considera absurda y llena de sufrimientos. Así resulta un duelo de ideas y sentimientos encontrados vislumbrados mediante la pluma del autor.
La puesta en escena se presenta en un solo cuadro y tiempo, con una escenografía en donde aparece un modesto comedor y su cocineta, que sirven para la representación de las diversas escenas que se marcan dentro del texto, y que el director escénico logra esbozar perfectamente.
El perfil psicológico que poseen los personas de Cornac McCarthy son por tanto, totalmente antagónicos; el Negro es un personaje humilde con una profunda creencia religiosa, quien empero ha matado y es un ex-recluta de la penitenciaría que creyendo ser iluminado por la presencia Divina en dicha acción, tratará a toda costa de evitar la fatal determinación de El Blanco.
Por otro lado el personaje de El Banco es perfilado como un hombre culto, un profesor ilustrado, quien vive atormentado y ajeno de cualquier tipo de roce social y familiar; personas a quienes recuerda con amargura y cierta indiferencia.
EL ÚLTIMO TREN es realmente una propuesta escénica interesante. Se presenta en El Foro de Las Artes, en el CENART, con horarios de jueves a domingos hasta el 12 de julio 2025.
RP: FRIDA

