I. A. NTELIGENCIA ACTORAL

¿El futuro está en manos de las máquinas?

Obra teatral futurista presentada por Erizo Teatro Producciones, muy bien escrita con tintes de Ciencia Ficción que nos hace reflexionar con respecto al avance tecnológico, el cual ha mostrado en ésta época estar avanzando a pasos agigantados y que por ende, se filtrará seguramente en el mundo del arte teatral, expandiéndose a-posteriori, también  en todos los ámbitos cotidianos.

La trama gira en torno a lo que podría un día constituir el lidiar en todo momento de nuestras vidas, en la cotidianidad de la inteligencias artificiales, que bien  pudiera exceder nuestras capacidades como humanos, según vislumbra la ciencia y la tecnología a nivel mundial.

Montaje escénico que cuenta con muchos elementos de índole dramático, estructurada con elementos de comedia. Sin embargo nos invita a la reflexión de las limitantes que todo tenemos como seres humanos y de los posibles riesgos o bien la fortuna de vivir frente a frente con los avances tecnológicos,

Dentro de la narrativa de la trama se manejan algunas interrogantes acerca de lo que significará el compromiso de interactuar con tecnologías de muy alta resolución, alto impacto, e inteligencia artificial.

IA contiene una narrativa que nos llevan a pensar en el futuro de la robótica. En cuanto a los elementos escenográficos, presenta diversos cuadros con muebles u objetos movibles junto con el juego de iluminación.

 Cuadros escenográficos abundantes que presentan a un meta-teatro; es decir, una obra dentro de la misma obra, como suelen decir algunos. Propuesta escénica que da como resultante una muy interesante y entretenida puesta en escena.

Con brotes de humorismo negro, la dramaturgia presenta una historia la cual inicia con un diálogo entre el director escénico y su actor protagónico, justo unos días antes de ser estrenada la obra de Hamlet de Williams Shakespeare.

El actor incumple con su director teatral pues a firmado un contrato para filar una película, dejando en su lugar a un robot cuya apariencia es exacta a él, pero que le supera en cuanto a la capacidad cognoscitiva, entre otras habilidades más.

IA es la INTELIGENCIA ACTORAL revestida en el personaje del robot. Obra que contiene un texto y trama peculiar  futurista, que la ubica por ende dentro del género del teatro de ciencia ficción.

Es una dramaturgia original del escritor mexicano Flavio González Mello, quien además la dirige, representada bajo el concepto y el performance a cargo de David Fernández.

Acerca del contenido de la obra, la compañía presenta la siguiente sinopsis al respecto:

-En un futuro cercano un veterano director de teatro se verá obligado a sustituir al actor que abandonó su montaje de Hamlet tan sólo diez días antes del estreno. Para ello utilizará un robot idéntico al histrión. Intentará integrarlo a marchas forzadas y, sin decirlo a nadie, perseguirá el objetivo secreto de desarrollar un peculiar experimento: una prueba de Turing llevada al escenario, con la cual averiguará si el público es capaz de reconocer que hay un robot en escena, o si , por el contrario, el androide podrá mimetizarse con el elenco y pasar desapercibido.-

Aseveración que se hizo tiempo atrás, cuando ésta compañía creativa se presentara en el Teatro Principal del Centro Cultural Helénico con éxito, lo cual hizo que tras de haber terminado temporada, posteriormente se presentara en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón, en El Centro Cultural UNAM.

Actualmente ha vuelto a representarse, sólo que en ésta ocasión en uno de los Foros del IMBAL, es decir en el Teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque, los fines e semana.

Las excelentes actuaciones corren a cargo del maestro Juan Carlos Vives y del talentoso joven actor Roberto Beck, sin minimizar las interpretaciones de Dobrina Cristeva, María Aura, Verónica del Alba, Verónica De Alba, Pablo Marín y Paulina Barrientos, quienes juntos escenifican con talento histriónico y emotividad a sus respectivos personajes a caracterizar.

-Con ésta obra el público conocerá a Paco Ramos, un actor famoso que está a punto de estrenar una versión de Hamlet cuando recibe una imprevista propuesta para filmar una película en Hollywood. Como las obras de Shakespeare en México solo dan 24 funciones, y la lista de espera de los textos es interminable, el director y el actor se confabulan para utilizar a un robot suplente que protagonizará la pieza shakesperiana. El reto será que el público, los productores y los miembros del lenco no sepan quién es el original y quién es la copia ¿humano o androide? He aquí el dilema.

 Puesta en escena muy bien dirigida por su mismo autor, en la cual nos divertimos con los ingeniosos diálogos en la narrativa qué a manera de resumen tiempo atrás, su autor expresara de la siguiente manera:

-Cuando el futuro nos alcanzó:

El deseo de perfección, inmortalidad y obediencia conducen a un futuro robotizado. Debido a los adelantos de la tecnología, más temprano que tarde, todas las personas podrían ser sustituidas –en sus trabajos e incluso en su vida privada- por versiones aparentemente incapaces de fallar. Y si los humanos son reemplazados en el teatro, serán removidos de cualquier otro espacio. En ese sentido, el escenario es el límite de la realidad porque no hay acto más real y humano que el teatro… Hasta ahora.-

El miedo implícito por parte del escritor ante la posible sustitución del hombre en todos los niveles de su existenciales y, en específico laborales, me hace recordar el pavor despertado entre la población económicamente activa que detonara la denominada “Revolución Industrial” gestada en el Reino Unido durante la segunda mitad del siglo XVIII, en la que los obreros salían a destrozar máquinas ante el pavor de ser sustituidos por la tecnología naciente, sin tomar aún consciencia de que era tan sólo, el comienzo de una nueva etapa de producción masiva que incremento las inversiones y el número de empleos de personas que capacitadas operaran las máquinas y por ende un cambio económico y social estructural global, a nivel mundial.

Pero sin hacer más referencia a ésta conjetura, lo cierto es qué la dramaturgia de Flavio González Mello es un texto que por sus elementos estructurales dramatúrgicos fue galardonado como ganadora del Premio Nacional de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón y, del Premio Nacional de Dramaturgia Víctor Hugo Rascón Banda.

INTELIGENCIA ACTORAL. La tecnología se apodera del teatro es una comedia experimental que formó parte de la programación del Festival de Arte y Ciencia ALEP que e presenta en el Teatro Julio Castillo hasta el 18 de abil 2025 (Suspenderá funciones del 13 al 16 de marzo).

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